"Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se sentó mucha gente; y entrando él (Jesús) en la barca, se sentó y toda la gente estaba en la playa...Y les habló cosas por PARÁBOLAS....diciendo...He aquí el sembrador salió a sembrar...

Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y se la comieron.

Parte cayó en pedregales (piedras), donde no había mucha tierra; y brotó pronto porque no tenía profundidad de tierra...

Pero salido el sol, se quemó, y porque no tenía raíz, se secó...

Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron...

Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cual a ciento, cual a sesenta y cual a treinta por uno...

Jesús al terminar su relato dijo:"EL QUE TIENE OÍDOS PARA OIR, OIGA..." Él se refería a los oídos espirituales, no a los oídos físicos.

Como muchas personas seguían sin entender, Jesús comenzó a explicar la Parábola del Sembrador.

"Oíd, pues, vosotros, la parábola del sembrador:

Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino...

¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?

El sembrador es el PREDICADOR que está enseñando la Palabra de Dios.

La semilla es LA PALABRA DE DIOS. El corazón de la persona es donde cae la semilla (la Palabra de Dios)

En este caso, la semilla que cae junto al camino (la Palabra de Dios), no llega al corazón de la persona. Tal vez esté distraída, tal vez esté pensando en otra cosa.

Entonces viene el diablo (las aves que se comen las semillas) y arrebata (roba) la Palabra de Dios.

La persona se olvida de todo. No se acuerda de nada. Estuvo en la iglesia, pero no escuchó. La palabra de Dios no entró en su corazón. No le importa, no tiene interés.

"Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza"

Aquí Jesús está hablando de aquellas personas que al escuchar la palabra de Dios se emocionan, le entregan el corazón al Señor y prometen seguirle, amarlo, obedecerle, estudiar La Biblia y no abandonar nunca a Dios. Pero como la palabra ha caído entre piedras no tiene raíz y muy pronto muere.

Todo fue solamente un entusiasmo. Pero cuando vienen las pruebas, los problemas, abandonan al Señor Jesús y no se acuerdan más de él. Tropiezan y caen. No soportan las pruebas.

"El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra y se hace infructuosa (no tiene frutos, no prospera)

¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?

Una persona escucha la Palabra de Dios, acepta al Señor, comienza a andar en sus caminos...pero....el Señor está siempre en segundo lugar.

Primero en el corazón de esta persona están los amigos, las fiestas, las riquezas, el dinero, muchas cosas...Todo esto ocupa el primer lugar en esos corazones.

Esta semilla también muere. Ha caído entre espinos y éstos la ahogan. El mundo ha ocupado el primer lugar en esta persona y ha vencido Satanás. ¡Es una pena! Había empezado tan bien. Pero no le dio el primer lugar en su corazón a Jesús.

"Más el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno"

¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?

Cuando la palabra de Dios cae en buena tierra, es decir en un corazón ansioso de entregarse a Él, tiene frutos.

¿Y CUÁLES SON ESOS FRUTOS?

El arrepentirnos de nuestra vida pasada, el tener fe y creer en Jesús, el desear cambiar de vida, y comprometernos a seguir a Dios. Vamos cambiando poco a poco. Tenemos paz, humildad, amor, alegría. Al entregar nuestro corazón al Señor Jesús y permanecer en sus caminos, el Señor nos ayudará a crecer espiritualmente, nos llenará de su Espíritu Santo y día a día tendremos más frutos!

Muchas personas vienen a la iglesia solo en busca de un milagro, muchos llegan desesperados por un problema sentimental o económico. Muchos llegan poseídos por demonios...pero cuando el Señor los sana, los libera y hace milagros en sus vidas, se van y no permanecen en el camino de Dios.

¿TE HAS PUESTO A PENSAR EN QUE TIERRA HA CAÍDO LA SEMILLA QUE PLANTÓ JESÚS EN TU CORAZÓN?